
El seitán está hecho de gluten, la principal proteína del trigo. Es sumamente popular entre los veganos y vegetarianos ya que a diferencia de muchas carnes simuladas a base de soja, se asemeja a la textura de la carne cuando se cocina. Además 3 onzas proporciona 25 gramos de proteína.

La leche de soya es una excelente alternativa a la leche de vaca. Una taza provee siete gramos de proteína así como vitamina D, B12 y calcio.

El tofu y el edamame ambos provienen de la soya. Son ricas en calcio y tres onzas brindan 10-19 gramos de proteína.

Aparte de ser ricas en proteína, folato, manganeso y hierro, la lentejas contienen un tipo de fibra que ayudan a promover la salud digestiva.

A diferencia del arroz blanco, el arroz silvestre conserva el salvado, el cual es rico en fibra, vitaminas y minerales.

La espirulina es una alga unicelular, importante por su rico contenido en proteína, vitaminas y minerales. Dos cucharadas (30 ml) proporcionan 8 gramos de proteína completa, además del 22% de las necesidades diarias de hierro y tiamina.

La quinoa brinda 8–9 gramos de proteína por taza cocida.

Las semillas de chía son un alimento concentrado que aparte de ricos en proteína, contienen ácidos grasos omega-3 saludables, carbohidratos, fibra, antioxidantes y calcio.

Las nueces, semillas y sus productos derivados son grandes fuentes de proteínas. Blanquear o tostar los nueces puede despojarlos de nutrientes, es mejor elegirlos crudos y sin anzado siempre que sea posible.

Los garbanzos contienen unos 15 gramos de proteína por taza cocida y son excelentes fuentes de carbohidratos complejos, fibra, hierro, folato y potasio.

Aunque todas las frutas y vegetales contienen un grado de proteína, los más destacados son el brócoli, la espinaca, el espárrago, la alcachofa, patatas, batatas y coles de Bruselas.
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