
Los feroces incendios forestales ocurridos en distintas regiones de California, Estados Unidos, provocaron la quema de aproximadamente 450 mil hectáreas y se tuvieron que evacuar a miles de personas.

Las llamas se cobraron la vida de al menos siete residentes de California, a pesar del intenso trabajo de cerca de 13 mil bomberos.

Los distintos focos fueron provocados por, al menos, 12 mil rayos en el estado durante las tormentas sufridas en los últimos días. Ya son al menos 585 los incendios registrados durante el presente verano en California.

Casas devastadas, animales muertos y autos destrozados son parte de las tristes postales que dejaron los masivos incendios en el norte del área de la Bahía y el Valle Central, y en el este de San José.

Debido a la escasez de agua que se registra en la zona, un vecino de las zonas azotadas por las llamas le admitió a People.com que terminó utilizando cerveza para evitar que el fuego consuma su casa.

El presidente Donald Trump dispuso de una ayuda federal para colaborar con las labores de recuperación en las zonas afectadas por los incendios forestales.

Una de las razones por las que hay menos recursos en la región es la liberación temprana de cientos de presos, que salieron de sus celdas por la pandemia de coronavirus.

El condado de Solano, al norte de San Francisco, comenzó a permitir el regreso de los residentes a sus respectivas casas este jueves. “Hemos tenido mucho éxito”, dijo por su parte Mark Brunton, un funcionario estatal de bomberos.

Temperaturas más bajas y mayor humedad, sumado al incansable trabajo de los bomberos y rescatistas, colaboraron para paliar una gran cantidad de focos activos.

Sean Kavanaugh, del departamento de bosques y protección contra incendios local, aseguró que "regresar a las personas a sus viviendas es una prioridad, pero tenemos que asegurarnos de que las líneas de contención son buenas".
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